Aguablanca es un paraje del sur de Extremadura que se sitúa justo en el límite con Andalucía, cubierto de una dehesa infinita, sólo parcheada por algunas pequeñas tierras de regadío, abastecidas por el pequeño embalse de El Romeral. Este espacio natural que limita por el sur con tres grandes parques naturales de las provincias de Huelva, Sevilla y Córdoba -unas 300.000 has. protegidas-, es utilizado hasta la fecha para el mantenimiento de una famosa ganadería de toros bravos y también por los omnipresentes cerdos ibéricos, que han permitido que

el municipio de Monesterio se haya convertido en uno de los más dinámicos y ricos de Extremadura, dónde hay muchos que aseguran que se da una situación de pleno empleo. Sin embargo, hace ya casi ocho años que se descubrió un yacimiento de niquel en este entorno, y es ahora cuando está a punto de comenzar su explotación. Pero lo peor, es que parece ser que a costa de ser rentables las extracciones para la empresa concesionaria, hay a quien no le va a importar que se destroce este fantástico paraje...

Alegaciones presentadas por Ecologistas en Acción de Extremadura (hasta el 30 de noviembre pueden enviarse, cortando y pegando, estas mismas alegaciones en el Área de Industria y Energía de la Delegación del Gobierno en Andalucía, Plaza de España, Torre Norte 5 (Sevilla)
Álbum de fotografías
Aguablanca sí, pero no a cielo abierto
Modelo de alegaciones para ser presentadas en Andalucía (asociaciones y particulares)