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45.- EL EMBALSE DE GARCÍA SOLA Y LA SIERRA DE LOS GOLONDRINOS Descripción El Embalse de García de Sola o de Puerto Peña (su segundo nombre aporta más información sobre las características de este entorno), es un extenso humedal que remansa las aguas del río Guadiana en el segundo de una serie de embalses que se construyeron para almacenar estas aguas para los regadíos de una amplia superficie de la provincia de Badajoz. En esta comarca se ubica la que es la mayor reserva de agua limpia de nuestro país; cinco embalses con capacidades que van desde algo más de 300 Hm3 hasta los aproximadamente 3.300 Hm3 que tiene La Serena (el mayor embalse de España). Concretamente García de Sola, almacena como contraembalse de Cijara, poco más de 500 Hm3. Como se ha mencionado, una característica común a estas masas de agua es la extremada calidad de sus aguas, sin contaminación alguna, lo cual añade un atractivo más a estos entornos; son unos sitios magníficos para el baño (sobre todo Orellana y el propio Puerto Peña). También son muy destacables las poblaciones piscícolas de este embalse, muy cotizado por pescadores de toda España, pese (o quizás por esta razón precisamente) a haber sido colonizado por especies de peces foráneas que han causado importantes estragos en las comunidades autóctonas; entre otras podemos mencionar al Lucio -algunos de grandes tamaños-, el Black-Bass o la reciente Percasol. Las características del Embalse de García de Sola no son adecuadas (exceptuando algunos enclaves) para que albergue poblaciones de aves acuáticas destacables, a pesar de que está emplazado en un área impresionante en lo que respecta al paisaje y a otros aspectos de su naturaleza. Así, podemos decir, que la mayoría de sus orillas son muy abruptas, y que la profundidad de las aguas es excesiva para la presencia de unas aves que requieren zonas someras para alimentarse, y orillas despejadas y con amplitud visual suficiente para tener una eficaz protección. Esto es debido a que el embalse se construyó sobre una zona de encajonamientos del río en un territorio montañoso. Este carácter queda de manifiesto en las abundantes cresterías rocosas de las cumbres de las sierras que rodean al pantano, y sobre todo en el área donde se ubica la presa, en la impresionante pared rocosa de Puerto Peña. Aquí, como comentaremos más adelante, se establece una gran colonia de Buitres leonados, algún nido de Alimoche, y al menos dos de Cigüeña negra. En este entorno podemos hacernos idea de la enorme calidad medioambiental de estas zonas. Hay que señalar también la extensa cobertura vegetal de todas estas serranías, ocupadas por bosques mediterráneos, por repoblaciones de pinos (resineros sobre todo) y por las menos deseables de eucaliptos (con superficies más reducidas). En este sentido, se puede señalar que las mejores zonas se encuentran en la mayoría de las laderas de la Sierra de los Golondrinos, aunque también en los alrededores de la cola de este embalse, ya en la zona de la Reserva Nacional de Caza de Cijara (ver Zona 8; Cap. 33). En este espacio, el embalse se va estrechando progresivamente, hasta casi quedar reducido al cauce del río Guadiana; esta es una zona muy utilizada por Cigüeñas negras como área de alimentación. Accesos Este recorrido lo comenzaremos en la salida de Valdecaballeros a la Cra. Valdecaballeros-Castilblanco; aquí consideraremos el primer Km.0. A 2,8 Kms. llegamos al ancón del embalse donde se emplaza la presa de Guadalupejo. Esta puede ser una buena zona para observar algunas aves acuáticas, aunque en ella no son demasiado abundantes. Pasando este viaducto continuamos el recorrido hasta Castilblanco, y sin llegar a entrar en esta localidad, a la altura de la última salida de este pueblo a la carretera principal en dirección a Herrera del Duque (hay un cartel que indica "Herrera del Duque 14 Kms."), aquí consideraremos un segundo Km.0. En el Km.3,1, llegamos a un viaducto sobre la cola principal del embalse, esto es, por donde discurre el cauce del río Guadiana. Pasando dicho viaducto, en el Km.3,6, a la izquierda y paralelo al embalse, discurre un camino que llega hasta el final de este humedal y a la Presa de Cijara. Esta será una de las mejores zonas de este recorrido. Desde este camino podremos observar aves acuáticas en el embalse, Cigüeñas negras en las zonas de cola, Venados y Gamos en las fincas de los alrededores, el Palacio-Castillo de Cijara, y en general unos paisajes impresionantes, sobre todo en las partes finales del recorrido. Desde el último viaducto (donde comenzamos este camino), desplazándonos hasta Herrera del Duque, volvemos a pasar por un nuevo ancón del Embalse de García de Sola. Esta zona es posiblemente la mejor de todo el embalse para la observación de aves acuáticas. Ahora ya desde aquí nos dirigimos a Herrera del Duque, y desde este pueblo hacia Peloche. En la salida de Peloche en dirección a la Presa de García de Sola, colocamos nuestro cuentakilómetros a cero (Km.0). Ya desde esta salida y durante varios kilómetros acompaña las orillas de este humedal a la carretera, por lo cual tendremos bastantes puntos de observación a lo largo de todo este recorrido. En el punto Km.4,8 tenemos a nuestra izquierda algunos cortados rocosos con buen aspecto para observar algun águila (real o perdicera). Los paisajes que pueden observarse en toda esta zona son muy espectaculares; por ejemplo en el punto Km.6,5 hay una vista magnífica. A la altura del Km.6,9 hay una nueva zona de cortados rocosos a la izquierda de la carretera que sirve habitualmente de posadero para Buitres leonados, e incluso algún año se ha podico establecer aquí una pequeña colonia de estas rapaces. Existen más cortados rocosos con buen aspecto en este recorrido, por ejemplo, se podrían citar los que quedan a la izquierda de la carretera en el Km.10,4. Aquí ha existido regularmente una plataforma utilizada por una pareja de Águilas perdiceras. En el Km.14,4 pasamos por un nuevo viaducto sobre el embalse (esta zona y las que restan hasta la presa tienen mala calidad para observar aves acuáticas -pero sólo para ésto-). Por fin en el Km.17,8 llegamos a la presa de García de Sola. A la salida de la presa en dirección a Valdecaballeros pondremos de nuevo el cuentakilómetros a cero (Km.0). Pero antes nos podemos dirigir hasta un mirador que queda justo enfrente de la gran pared rocosa de Puerto Peña; un impresionante farallón donde se emplaza una buena colonia de buitres y algún nido de Alimoche y de Cigüeña negra. A este mirador accedemos a cuatrocientos metros de donde colocamos el último Km.0, pero en dirección contraria, esto es hacia Mérida-Badajoz; a la izquierda de la carretera. Retomando el último tramo de este recorrido en dirección a Valdecaballeros, en los primeros kilómetros vamos desplazándonos junto a las orillas del embalse, y a la altura del Km.2,9 pasamos al lado de unos estrechos muy atractivos, donde habitualmente han criado una pareja de Cigüeñas negras. Por toda esta zona también existen zonas forestales de coníferas (a la izquierda de la carretera). Durante un trecho nos separaremos del embalse para volver a movernos junto a él después de otros varios. Por fin, antes de llegar a Valdecaballeros, a la izquierda, a la altura del Km.17,7 hay unos cortados rocosos que albergan otra colonia de Buitres leonados. En el Km.20 llegamos a Valdecaballeros. Este último ancón antes de llegar a esta localidad, también puede ser una buena zona para observar aves acuáticas. Especies de aves Este entorno natural tiene un valor muy alto en lo que respecta a su avifauna y al resto de valores medioambientales que podamos contemplar; así podemos mencionar las valiosas poblaciones de aves rapaces que se pueden observar en toda esta área: por ejemplo las de Buitre leonado, que concretamente en el área de Puerto peña concentra una gran colonia. También crían en otros puntos próximos. Además podemos ver Águilas reales, Halcón peregrino, Águila perdicera, Águila calzada, Águila culebrera, Azor, Cernícalos vulgar y (en algunos de estos pueblos) primilla, etc. En ocasiones, en entornos próximos se ha observado Águila imperial ibérica, la cual puede haber intentado la cría en algún emplazamiento boscoso de las inmediaciones. Otras especies amenazadas como la Cigüeña negra presenta en este espacio una de las mejores poblaciones de toda su área de distribución en Europa. Como se ha comentado, en las proximidades de la pared rocosa de Puerto Peña y en la propia pared, crían más de cuatro parejas de esta especie. Otro grupo de aves interesante en la zona, aunque no demasiado abundante, es el de las aves acuáticas; en esta zona se han observado ánades de varias especies: friso, cuchara, real, Cerceta, Porrón común, etc. También se ven regularmente: Fochas, Somormujo lavanco, Zampullín chico, Garza real, Garceta, Garcilla bueyera, y algunas especies más. Por último mencionaremos en este apartado la comunidad de aves forestales que se registran en los bosques mediterráneos y de coníferas de la zona, en la que destacarán por su diversidad los paseriformes. Otros atractivos Como ya hemos comentado repetidas veces, esta zona, además de por el valor de su avifauna, destaca por la impresionante belleza de sus paisajes, en los que se entremezclan la vistosidad de elementos paisajísticos como el agua (de una calidad extraordinaria), las cresterías rocosas, las densas coberturas de matorral y bosques, etc. Todo ello ha hecho de esta zona un área en que se reúnen muchos veraneantes y turistas, como lo pone de manifiesto la buena infraestructura existente en estas áreas (en comparación con otros puntos de Extremadura). Aquí se puede practicar piragüismo, navegación a motor; existen buenas zonas para el baño, u otros deportes como la caza -mayor sobre todo-, que mueven grandes sumas económicas en este territorio (en la zona de Herrera del Duque por ejemplo). De hecho, existen muchas zonas en las que degustar platos cocinados con estas carnes, además de otros, como el típico escarapuche de Peloche o Valdecaballeros, hecho con conejo, o con peces. También se produce miel en estos pueblos y otros productos típicos como el queso de cabra (en Peloche). Desde el punto de vista patrimonial, se pueden destacar algunos elementos de gran valor en estas localidades; por ejemplo el Castillo de Herrera del Duque, una fortaleza árabe del siglo XIII edificada sobre uno de los peñascos próximos al pueblo; o la Iglesia Parroquial de esta localidad, mudéjar, que aún conserva el que fue su alminar islámico. Existen otros elementos atractivos aunque de menor valor; por ejemplo el Palacio-Castillo de Cijara, interesante más que por su valor histórico, por el hermoso conjunto paisajístico donde se enclava. Temporalización Prácticamente durante todo el año se puede disfrutar en la zona de sus atractivos, aunque quizás la mejor época sea desde el comienzo de la reproducción de los buitres (invierno) hasta el principio del verano, en que ya finalizarán la reproducción el resto de las especies. En otoño, en la cola principal del embalse, en el camino hasta la presa de Cijara, podremos también observar la "berrea" de los venados, o la "ronca" de los gamos. Aquí a lo mejor también se pueden observar algunas pequeñas agrupaciones postreproductoras de Cigüeñas negras. Ficha Zona/s: 11 Hoja 1/50.000: 733, 756 Términos municipales: Peloche, Valdecaballeros, Castilblanco, Herrera del Duque Ecosistemas: Zonas húmedas, Bosque mediterráneo, Bosque de coníferas, Cortados rocosos Tipo de agrupaciones de aves: Comunidades, Colonias Acceso Fácil Catalogación de Calidad: Muy alta |