La tradición vinícola de nuestra familia se remonta al
año 1930, cuando D. Manuel Blanco inició su actividad
como productor de vinos fundando su primera bodega.
Años
más tarde, su hijo, D. Miguel Blanco, continuó con el
negocio familiar y dio un fuerte impulso a la venta de graneles en las
décadas de los 60 y 70. Posteriormente su esposa Dª Dolores
Morenas Carrasco dio nombre a la nueva bodega que contemplaba ya no
sólo la elaboración de vinos, sino también su crianza
en barricas y posterior embotellado y etiquetado con una marca propia.
En el panorama vinícola de Extremadura, tradicionalmente liderado
por hombres, el nombre de Dolores Morenas destaca hoy como creadora
de grandes vinos con personalidad propia y el toque de distinción
que le aporta la feminidad.
A mediados de los años 90 se incorporaron los hermanos Blanco
Morenas, nietos del fundador inicial, que han continuado con la filosofía
de calidad iniciada por su madre y han dado al negocio familiar una
dimensión más internacional.
Dolores Morenas sigue supervisando personalmente desde las tareas vitícolas
hasta los más mínimos detalles de la elaboración
y la comercialización de sus vinos.